Es importante fomentar la educación financiera en las empresas, especialmente en las MiPymes, para mejorar su productividad y garantizar que las decisiones sean tomadas de forma técnica y estratégica.
En las MiPymes, el enfoque de los empresarios se ha dado de manera preponderante en su gestión operativa, de supervisión, de ventas, entre otros aspectos. Sin embargo, la gestión financiera se convierte en una clave importante para fortalecer la operación de las empresas, en función de su rentabilidad y sostenibilidad en el tiempo.
No obstante, en las MiPymes esta gestión se ve muy reducida, debido principalmente a los reducidos niveles de conocimiento que tienen los empresarios en el tema, lo que se traduce en el poco aprovechamiento de las oportunidades que ofrece el mercado para acceder a más recursos.
De este modo, unos de los factores que más afectan a las MiPymes es la dificultad para acceder a créditos en entidades financieras, principalmente por la falta de información sobre aspectos financieros. Así mismo, si bien esta dificultad también está asociada al no cumplimiento de los requisitos técnicos de las entidades para el otorgamiento de créditos, esto obedece también al desconocimiento de temas financieros.
Esto lleva a que, ante la dificultad de conseguir recursos, se vean limitadas las posibilidades de expansión y crecimiento de las MiPymes, además de que existen riesgos de acceso a mecanismos no formales de crédito que, en algunos casos, van en contravía de la ley y afectan seriamente el desempeño financiero de estas empresas.
Por ello, es importante que, al interior de las empresas, sus gestores y colaboradores tengan claros los conocimientos y las herramientas de educación financiera, que les permita tener las habilidades necesarias para mantener el funcionamiento de sus negocios, y ser eficientes en la gestión de los negocios.
Esta formación en educación financiera toma importancia no sólo para incidir directamente en el cuidado y uso eficiente de los recursos de la empresa, en función del fortalecimiento de las decisiones estratégicas, sino también en la mejora indirecta de la productividad, puesto que estas técnicas también pueden ser desarrolladas por los colaboradores para el manejo de sus recursos personales y familiares.
De este modo, con el fortalecimiento de la educación financiera en las empresas, particularmente en las MiPymes, los gestores (directivos) y colaboradores quedan empoderados para el manejo de las técnicas, herramientas y modelos de gestión financiera que sean desarrollados, para el logro de los objetivos de ventas, utilidad y rentabilidad que se planteen al interior de la organización. Con este empoderamiento, serán integrados los conocimientos y la importancia de la gestión financiera como eje transversal en el ejercicio diario de las actividades de la empresa.